Por Nuria, ver bio abajo

Cada vez más gente entiende que somos lo que comemos y busca opciones frescas y orgánicas para su mesa y su paladar. Espero que te encuentres entre ellos, pero … ¿sabías que, en promedio, el 80% de lo que aplicas a tu piel llega también a tu sangre? En el caso de la cara, la absorción es prácticamente del 100%,  y sin pasar por nuestro filtro natural, el hígado. Cosméticos frescos y completamente naturales son mi elección para cuidar con qué alimento mi cuerpo a través de la piel.

Quizás eres de los que dice “yo no uso cosméticos”. Piensa en el champú, el gel de baño, la pasta de dientes o el protector solar, son productos habituales en nuestros baños. Su uso contribuye a que al final del año acumulemos unos 3kg de ingredientes poco recomendables en el organismo; otro tanto termina en el agua con la que nos lavamos y que llega a ríos, mares y a los peces que nos comemos. ¡Todo vuelve!

Por ello, tanto si lo haces por tu salud como por la del planeta, te recomiendo leer las etiquetas de los productos cosméticos y/o encontrar una marca en la que confíes plenamente para no tener que hacerlo con cada uno de ellos. ¡Yo he encontrado la mía, más abajo te lo cuento!

Y te preguntarás, ¿quién es esta Nuria que quiere que me preocupe tanto de lo que pongo sobre la piel? ¡Como si no tuviera bastante con intentar comer sano!

Pensando en contribuir más activamente en mejorar el legado que le construimos cada día a  nuestros hijos, me lancé a buscar cómo compaginar mi experiencia corporativa con temas como la sostenibilidad, la ética empresarial o la igualdad. En esta búsqueda me topé con Ringana. No sólo me enamoré de su filosofía, sino que  sus suplementos me ayudaron a recuperar las reservas perdidas a raíz de una prolongada fase de estrés, y con sus cosméticos mi piel recuperó una vitalidad que hacía tiempo no veía. Y adivina qué vino luego… ¡me lancé a hablar de ello a diestro y siniestro! Y finalmente me hice socia independiente de la marca.

Como en esta vida todo es un dar y recibir, en los últimos 2 años he brindado oportunidades a muchas personas: la de conocer productos que cuidan su cuerpo y al medioambiente, así como la de embarcarse conmigo en esta aventura de sensibilizar sobre la importancia del consumo crítico y responsable. A cambio, he conocido a gente maravillosa que me ha hecho descubrir muchas facetas de lo que llamamos vida sana y eco-sostenible, ¡Claudia entre ellas!

Sabiendo de la importancia de mantener un intestino sano y de cómo ayudan los probióticos, pensé mil veces en intentar lo de la fermentación pero me lancé sólo después de participar en uno de los talleres de Claudia. ¡Desde entonces mi hija adora la col fermentada!

Así es como una decisión que en principio era de índole profesional ha afectado positivamente unos hábitos que yo creía ya sanos pero que voy complementando día a día. Mi última experiencia: llevo una semana meditando con mis hijos antes de dormirse.

 Yo tuve la suerte de encontrar una marca 100% confiable al poco tiempo de descubrir la cantidad de disruptores endocrinos, hormonales, micro-plásticos y demás ingredientes nocivos que había consumido durante años. Si tú aún no lo has hecho, te animo a investigar y descubrir qué le estás dando de comer a tu piel. Apps gratuitas como CodeCheck o Yuka pueden ayudarte en el proceso y, si vives en Europa, puedes contactarme y con gusto te ayudo y asesoro.

Te comparto mi por qué sobre los cosméticos 100% naturales: 

  • No contienen sustancias sintéticas ni nocivas

Son muchos los estudios científicos que relacionan algunos ingredientes en los cosméticos con todo tipo de enfermedades autoinmunes, alergias o, incluso, cáncer. Además de las Apps arriba mencionadas, en la red encuentras fácilmente listas de sustancias tóxicas y sus efectos en la salud. Échales un vistazo y empieza a ser consciente de qué le estás haciendo llegar a tus células, sólo así surgirá en ti la motivación para buscar alternativas.

Y te preguntarás, y si son tóxicas, ¿por qué están en los productos que consumo, nadie lo regula? El tema regulatorio es complicado, hay ingredientes prohibidos en la comida, que no lo están en los cosméticos (que como he dicho antes, ¡también penetran en nuestro cuerpo!) y otros legalmente admisibles en pequeñas cantidades. El problema es que nuestro cuerpo tiene memoria y las pequeñas dosis se van acumulando, no sólo durante años de consumo de un mismo producto, sino también por el uso de varios productos con el mismo ingrediente (vuelvo al ejemplo del champú, gel, pasta de dientes…).

Ten en cuenta también que la ausencia de sustancias sintéticas es cierta si los productos son 100% naturales. He visto a menudo protectores solares que se anuncian como minerales (naturales) pero para llegar a un SPC50 añaden sustancias sintéticas. Esto daría pie a otro artículo pero puedes investigar tu mismo por qué un factor mineral 30 o incluso 20 bien aplicado es suficiente protección.

  • Simplifican tu baño

Si eliges bien, no necesitarás varios productos para una misma funcionalidad. Una vez que tu elección se base únicamente en el beneficio que le aportan a tu cuerpo, y temas como la fragancia o el color pierdan importancia, con un producto por funcionalidad tendrás suficiente. Además, si son 100% naturales pueden usarlos toda la familia sin ningún peligro, así que puedes olvidar eso de comprar champú especial para tus hijos (los que yo utilizo en concreto son también unisex). ¡Adiós a los 20 botes en el baño!!

  • Su eficacia es visible, duradera y … REAL

Los cosméticos naturales de calidad (porque también aquí hay diferencias, como en todas partes) utilizan sustancias activas altamente antioxidantes, nutritivas y regeneradoras/depurativas de las células. Gracias a ellas los problemas no se disimulan, se solucionan. La piel se hidrata, no se cubre con una capa que la hace parecer lisa y homogénea mientras nuestra verdadera piel nos pide ayuda a gritos desde debajo. El pelo se nutre y brilla naturalmente, no se cubre con siliconas que lo hacen brillar artificialmente. Las axilas no huelen pero sí transpiran porque sólo así expulsan las toxinas que ayudan a nuestro cuerpo a desintoxicarse… ¿sigo?

En algunos casos tu cuerpo puede parecer que reacciona ‘mal’ inicialmente a algún producto natural. Salvo que seas alérgico a uno de sus ingredientes, la razón de ese pelo aparentemente más graso, ese desodorante que parece que funciona al revés o esa crema que hace que tu piel enrojezca, no es más que un efecto de desintoxicación de tu cuerpo, que está expulsando parte de lo que le has estado dando hasta ahora. Ten paciencia y en poco tiempo verás los resultados positivos. En mi caso concreto la piel reaccionó bien al cambio y los dientes de manera excepcional; el pelo y las axilas necesitaron un par de semanas de adaptación. 

  • Más calidad en menor cantidad

Aunque resulta más económico consumir una crema hidratante de 3 Euros que una mezcla de aceites y extractos vegetales y esenciales, puedes imaginar la calidad de los componentes de la primera crema. Con toda probabilidad, el componente mayoritario será parafina, un hidrocarburo derivado del petróleo que obstruye la piel.

Si los comparas con los de cierto prestigio en la industria cosmética, los cosméticos naturales resultan en realidad más económicos, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad que necesitas para un resultado similar o mejor.

Si tienes opción, al comparar no te quedes sólo en el precio ya que no es sino el resultado de una cadena de costos y márgenes. Compara la calidad y cantidad de los principios activos utilizados y cuánto dedica quien los produce a investigación y desarrollo. No es lo mismo, por ejemplo, mezclar limón y azúcar que crear un exfoliante que además de limpiar la piel la hidrate y respete su equilibrio dérmico. Tampoco es lo mismo mezclar manualmente varios ingredientes con efectos positivos individuales que basarse en biotecnología y formulación sinérgica para combinar principios activos naturales estandarizados e incluso patentados.  

Además de los Apps ya mencionadas, a mi me gusta mucho la página CosmeticAnalysis, no sólo por ser independiente (de ahí que su uso sea de pago) sino porque muestra claramente qué porcentaje de los ingredientes que contienen los cosméticos tienen un efecto POSITIVO y REAL en nuestro cuerpo (vs. neutro o desaconsejable).

  • Por lo general, su producción es más responsable

Por el simple hecho de no contar con sintéticos tóxicos entre sus ingredientes estarás ya garantizando que la empresa que produce estos cosméticos emite menos residuos nocivos al ambiente. Pero si además eliges con cautela, puedes encontrar empresas que no utilizan elementos tóxicos en absoluto, que compran siempre a precio justo, utilizan embalajes reciclados, reciclables, reutilizables o con un segundo uso… en fin, que se basan en principios eco-sostenibles y éticos. Ringana puedo garantizarte que lo hace, pero si vives en un país donde no suministramos, investiga y seguro encuentras empresas que cumplen al menos varios de los requisitos. 

Si ya prestas atención a lo que comes, priorizando lo fresco y limitando pesticidas y demás tóxicos ¿por qué no haces lo propio con tus cosméticos? ¡Atrévete a cuestionar tus hábitos y a probar cosas nuevas!

Nuria Anguera

Nuria Anguera RinganaInstagram: @angueranuria | Website: NuriaAnguera.ringana.com

Emprendedora y mamá de 2 hijos, preocupada por su bienestar y el del planeta que les dejaré en herencia.
Convencida de que muchos pequeños cambios consiguen grandes transformaciones, promuevo y ofrezco un consumo más responsable, un cuidado personal sin tóxicos y una actividad lucrativa a la medida de cada persona.

 

Nota aclaratoria: Las publicaciones de los autores invitados reflejan las opiniones y perspectivas 
del autor invitado y no necesariamente las opiniones o posición de Encurtidos Caseros o Claudia Molina.