Como parte de mis estrategias para pasar la cuarentena de forma más llevadera, me decidí a aprovechar que no hay nadie en el lago que está cerca de mi casa para darme un chapuzón en el agua fría.

 

No creas que el encierro ya me hizo perder la razón, la verdad es que bañarse con agua fría tiene muchos beneficios para el sistema inmunológico.

 

Como te he platicado antes, comencé a investigar sobre las maneras naturales de fortalecer el sistema inmunológico a raíz de las alergias tan terribles que sufrí y por las cuales llegué a perder el oído por un tiempo.

 

Entre mis investigaciones descubrí el biohacking, una serie de prácticas para la gestión de tu propia biología corporal, que incluyen técnicas médicas y nutricionales para ampliar tus capacidades físicas y mentales.

 

Entre las técnicas de biohacking está precisamente el bañarse con agua fría. Pero para empezar hay que aclarar que el agua debe tener temperaturas por debajo de los 21ºC. Incluso hay gente que nada en agua casi congelada. 

 

Beneficios de bañarse con agua fría:

 

  • Despeja la mente y el cuerpo, activando tu capacidad de concentración y facilitando la recuperación de energía corporal.

 

  • Ayuda a la limpieza y eliminación de impurezas porque se genera una mayor circulación de glóbulos rojos, que a su vez, transportan una mayor cantidad de glóbulos blancos, los cuales actúan como mecanismo de defensa del organismo.

 

  • Produce una respuesta del sistema nervioso parasimpático, responsable del sistema respiratorio.

 

  • Cuando llega la respiración calmada y profunda, sentirás un equilibrio físico y mental que se extiende a lo largo de todo el día.

 

  • Estimula la producción de una hormona llamada noradrenalina, que está directamente relacionada con los estados de alerta y vigilia, la regulación del sueño, el nivel de conciencia, la motivación, el aprendizaje y el humor, entre otras funciones.

 

  • Mejora tu rendimiento físico.

 

Estos beneficios hacen que bañarse con agua fría de manera terapéutica sea cada vez más común, mediante métodos de hidroterapia que pueden incluir, además de duchas frías,  baños en tinas, bañeras con hidromasajes, jacuzzis o programas de ejercicio en albercas.

 

Para empezar con este método, debes tomar en cuenta que si estás acostumbrada a ducharte con agua tibia o caliente, es mejor tratar de adaptarse poco a poco, a lo largo de al menos 2 semanas, hasta que ya toleres la temperatura del agua.

 

Conforme pase el tiempo, tu cuerpo se irá acostumbrando y podrás aumentar la duración y cantidad de duchas de agua fría que realizas a la semana. 

 

El Método Wim Hof: salud en el agua fría

 

Uno de los biohackers más famosos es Wim Hof, un holandés al que le apodan Iceman (el hombre de hielo) por su capacidad para resistir a temperaturas extremadamente bajas.

 

Wim Hof ha desarrollado un método con el que tiene la capacidad para controlar su sistema nervioso autónomo y la respuesta inmune de su organismo. Esto ha despertado interés en el mundo científico. 

 

Su método le ha permitido estar sumergido en agua helada durante horas sin que su temperatura corporal cambie, o correr una maratón por el desierto sin tomar agua.

 

¿En qué consiste el Método Wim Hof?

 

El Método Wim Hof combina técnicas específicas de respiración, la exposición al frío extremo, técnicas de meditación y ejercicios físicos. Se basa en 3 prácticas:

 

  • La terapia con frío.

 

  • La respiración. Su sistema de respiración consciente aumenta los niveles de oxígeno en sangre, proporcionando más energía, niveles de estrés menores, y un incremento de la respuesta inmune a los patógenos.

 

  • Compromiso. Constituye la base de las otras 2 prácticas, porque ambas requieren paciencia y dedicación.

 

Wim Hof y sus entrenadores certificados afirman que cualquiera puede llevar a cabo el método debido a su sencillez y así recuperar el enorme poder interior que los humanos hemos olvidado debido a la desconexión que tenemos con nosotros mismos y nuestro interior.

 

Comprobación científica del Método Wim Hof

 

En 2011 la Radboud University Medical Centre en Nijmegen en Holanda puso a prueba a Wim Hof. Para ello le administraron endotoxina, una bacteria que hace reaccionar al sistema inmunológico provocando síntomas gripales como fiebre, dolor de cabeza o escalofríos.

 

Sin embargo, llevando a cabo sus técnicas de respiración y meditación, Hof aumentó por sí mismo la presencia de la noradrenalina (la hormona que te mencioné al principio). 

 

La respuesta inmune del cuerpo de Wim Hof se redujo en un 50% respecto a otros pacientes, y el creador del método no sufrió ningún síntoma a consecuencia de la endotoxina.

 

Tres años más tarde, para ver si era una capacidad que únicamente tenía Hof, o algo que otras personas que practicasen su método podían repetir, la misma Universidad llevó a cabo un nuevo estudio con 12 voluntarios entrenados por Hof.

 

Todos ellos demostraron la misma capacidad que el creador del método para controlar a conciencia su sistema nervioso autónomo y la respuesta inmune de su organismo.

 

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Con información de:

The National Center for Biotechnology Information 

Kneippe Visite

Universidad de Sevilla

Arthritis.org

WebConsultas.com 

WimHofMethod.com