El plástico sin duda nos cambió la vida cuando llegó. Un material que podía tomar la forma que quisiéramos, aplicarse en miles de usos y facilitarnos el día a día. Abusamos de su producción, consumo y desecho desmedido. Ahora debemos aprender a reducir el uso de plástico.

 

Recuerdo cuando jugaba con mis muñecas y mis hermanos con sus soldaditos y otros muñequitos de plástico. Recuerdo también cuando les di su primer vasito colorido a mis hijos para tomar agua. A pesar de los buenos recuerdos, el plástico es uno de materiales más perjudiciales para el medio ambiente y ahora está en todas partes.

 

Una de las más grandes desventajas es que no todos los plásticos se pueden reciclar. Muchos son de un sólo uso, no suelen ser tan duraderos y su producción es muy contaminante.

 

Esto no quiere decir que debas tirar todo el plástico que tengas en casa en este momento. Lo principal y lo más importante es reducir el uso de plástico de ahora en adelante.

 

Existen cientos alternativas que son mejores que el plástico, por ejemplo, cuando usas una caja de cartón o madera para guardar los juguetes de los niños. ¡Las puedes pintar y darle un diseño divertido!

 

Ahora con la cuarentena, he usado alternativas al plástico que tienen una vida de uso más larga y son más resistentes.

 

¿Por qué no es bueno calentar tu comida en cualquier envase de plástico?

 

Cada envase de plástico tiene un número escrito dentro de un tríángulo. Estoy segura que lo has visto. Esto sirve para señalar el tipo de plástico del que se trata. Todos los productos que tienen el mismo número están fabricados con el mismo material.

 

De la variedad de plásticos que hay, aquellos marcados con los números 2, 4 y 5 son los únicos plásticos resistentes y más seguros para calentar comida en el microondas.

 

Si quieres mantener el valor nutritivo de los alimentos, lo mejor es cocinarlos al vapor. Pero ese es otro tema, sigamos con el plástico.

 

¿Por qué reducir el uso de plástico?

 

El plástico no es el mejor material. Muchos plásticos son frágiles porque su fabricación es de baja calidad, manteniendo bajo su costo de venta.

 

Con el tiempo, estos recipientes se pueden empezar a deformar y absorber los aromas de los alimentos que guardas en ellos. Por ejemplo, si cocinaste algo con ajo, ese olor será muy difícil de quitar. La reducción de plástico en casa, y especialmente en la cocina, te ayudará a tener mejores recipientes. 

 

El plástico está en todos lados porque lo usamos para todo.

Puedes pensar que reducir el plástico puede ser una tarea muy laboriosa, pero es más fácil que nunca!

 

Al dejar una botella de agua en el sol por largo tiempo, esta libera gases tóxicos que son nocivos para la salud. Además, el plástico ha llegado a mares, lagos y ríos provocando un daño terrible en los ecosistemas.

 

El plástico tarda cientos de años en biodegradarse. El plástico en los mares no se desintegra, sólo se va erosionando hasta convertirse en partes tan pequeñas como los granos de arena. Cuando los peces se comen el plástico y nosotros los comemos, terminamos dañándonos a nosotros mismos.

 

Algunos materiales alternativos al plásticos son mucho más resistentes, por ejemplo el acero inoxidable. Hay botellas y tuppers de este material los cuales son una inversión y quizás no puedas hacerla en estos momentos.

 

Con estos tips, puedes empezar a poner tu granito de arena para reconstruir la salud del planeta entre todas y todos, como sociedad.

¿Cómo reducir el uso de plástico?

 

Hay varias opciones para reducir el uso de plástico en casa. Mi primer recomendación es sacar el mayor provecho que puedas de todos los recipientes, utensilios y cubiertos de plástico que tengas. Si tienes tapas de tuppers que ya no uses, puedes utilizarlas como base para tus macetas, por ejemplo.

 

Aquí varias ideas que puedes poner en práctica:

 

  • Comienza por llevar tus bolsas de tela al mercado, supermercado o tienda de conveniencia (puedes hacerlas con camisetas que ya no uses).  Si vas a comprar bolsas reutilizables, procura que no sean de fibras sintéticas como el poliéster, que también es plástico.

 

  • Evita usar bolsas de plástico para cada tipo de verdura. Una opción es comprar o hacer bolsas tejidas para ello. Si tienes tiempo, ¡es muy sencillo! También puedes apoyar comprándole a un pequeño negocio local que las produzca.

 

  • Lleva tus propios recipientes al supermercado para tus productos de carnicería, salchichonería, mariscos, etc.

 

  • Escoge marcas y productos cuyos empaques sean fácilmente reciclables. Es decir, que vengan empacados en cartón, aluminio, vidrio o incluso tetrapack. Estos empaques son más fáciles de reciclar una vez que los deseches.

 

  • Cuando desees reemplazar tus tuppers, opta por envases de vidrio. Una manera para no gastar en estos envases, es reutilizar tus envases de mermelada, café, salsas o especias. Lávalos muy bien para guardar comida, rellenar los envases con algún producto a granel o incluso para usarlos como vasos.

 

  • Usa más tus bolsas resellables. Son mucho más resistentes, pueden almacenar líquidos y sólidos sin que se derramen en tu refrigerador o congelador. Estas bolsas también soportan altas y bajas temperaturas y son ideales para guardar los restos de comida.

 

  • Compra en comercios que tengan productos a granel. Los mercados y tiendas zero waste son una excelente opción. en las tiendas a granel puedes encontrar frutas, verduras, semillas y hasta productos como líquidos limpiadores y desengrasantes. Incluso hay productos de higiene y cuidado personal, como champús y cremas corporales, que también puedes comprar a granel.

 

  •  Cuando pidas comida a domicilio, diles que no necesitas los cubiertos de plástico ni las bolsas.

 

  • Si sabes que vas a pedir comida para llevar, lleva siempre tus propios recipientes.

 

  • Usa una botella reutilizable para tomar agua cuando estés fuera de casa. Usar la misma botella de PET puede hacer que libere una sustancia tóxica propia de este material. Evíta el PET tanto como puedas.

 

Lo más importante es que comiences poco a poco, no te abrumes. Empieza con pequeñas acciones en tu día a día. Lo más importante es considerar materiales alternativos al plástico.

 

Los envases de vidrio me han ayudado a organizar la despensa y saber qué es lo que tengo. Me gusta comprar nueces y almendras a granel, pues gasto menos y puedo obtener mejor calidad.

 

¿Crees que podrías aplicar algunas de estas acciones diarias? ¡Comparte este artículo en Facebook!