Cuando empecé a hacer encurtidos en casa tuve algo de resistencia de parte de mi familia, especialmente mi hija mayor que no quería saber de alimentación saludable. Es así como tuve que encontrar maneras de integrarlo en la comida sin que se dieran cuenta y empecé a transformar cada ensalada en superalimentos con la ayuda de los probióticos del chucrut.

 

El jugo de chucrut tiene todas las propiedades del chucrut mismo. Es rico en vitamina C y está lleno de bacterias buenas para tu cuerpo. Ese jugo te lo puedes tomar simplemente a cucharadas y es buenísimo si empiezas a sentir que te estas resfriando. Y si ya tienes gripa, te lo puedes tomar como medicina, una cucharada cada hora.

 

Agrega el jugo del chucrut a todo tipo de ensalada que lleve un aderezo o jugo ácido, es decir, reemplaza lo que sea ácido por el jugo. Por ejemplo, si preparas una simple ensalada verde, puedes hacer tu “vinagreta” para aderezar con el jugo del chucrut en vez del vinagre. Como soy mexicana, me gusta el pepino con limón pero el sabor es aún mejor poniendo el jugo del chucrut!

 

Otra cosa que puedes hacer es usar ajos encurtidos en vez de ajos normales para tus comidas, incluir un acompañamiento como las cebollas encurtidas, las zanahorias fermentadas y por supuesto el chucrut! Como ves, incluir encurtidos caseros en tus comidas es más fácil de lo que parece, sólo sustituye las verduras “normales” por las verduras fermentadas y listo!

 

Lo que siempre debes recordar es que hay que empezar poco a poco, ya que tu estómago quizá resienta los efectos un tanto laxantes de los probióticos en grandes cantidades.

 

Si tienes más ejemplos de cómo integrar los probióticos a recetas “tradicionales” no dejes de compartirlas conmigo en Facebook. Inscríbete al Newsletter y recibe mi lista de 5 pasos para hacer chucrut muy fácilmente en casa.