A principios de este año, tuve la maravillosa oportunidad de ser entrevistada por Fran de WildKitchen.ch. ¡Hablamos de todo sobre la fermentación,  y un poco más sobre quién soy! Así que me gustaría compartir algunas de las cosas que platicamos durante mi entrevista.

 

Para empezar, estoy segura de que muchos de ustedes saben que soy originaria de México, pero ahora vivo cerca de Zurich, con mi familia. Mis primeros pasos en el mundo de la fermentación comenzaron cuando comencé a ofrecer clases de fermentación en inglés.

 

WK: ¿De dónde eres? ¿Dónde vives ahora y quién es importante para ti?

Claudia: Soy de Veracruz, que está en el golfo de México. Ahora vivo en un pueblo pequeño, cerca de Zurich con mi esposo, 3 hijos increíbles y un perro travieso.

 

WK: ¿Creciste con el conocimiento de los alimentos fermentados?

Claudia: Cuando era niña, mi madre, que es del sur de México, un lugar llamado Tabasco hacía tepache regularmente. El tepache es una bebida fermentada hecha con piña y piloncillo, que es un azúcar sin refinar, típica de México. Mi madre también tomaba pozol regularmente. El pozol está hecho de maíz fermentado y granos de cacao.

 

WK: ¿Cuándo comenzó tu interés en los alimentos fermentados?

Claudia: Siempre me interesó una alimentación saludable. Pero aproximadamente 2 años después de llegar a Suiza, comencé a sufrir alergias estacionales.

El médico me recetó medicamentos antihistamínicos, sin embargo, cuando estaba a punto de tener a mis hijos, quería evitar todo tipo de medicamentos. Nos mudamos al Reino Unido donde vivimos durante algunos años. No necesitaba tomar ningún medicamento cuando vivía allí, pero cada vez que volvía a Suiza, mis alergias volvían a aparecer cuando llegaba la primavera.

 

¡Fueron tan malas que incluso perdí la audición dos años consecutivos durante mi visita! Cuando descubrí que volveríamos a Suiza en 2013, investigué y busqué un método natural para tratar mis alergias. Toda mi investigación apuntó a curar el intestino primero, esto llevó a mi interés en los alimentos fermentados. Regresé al Reino Unido para tomar algunos cursos de fermentación allí, ya que no había ninguno disponible en Zurich en ese momento. Ahí es donde realmente comenzó todo.

 

Cuando comencé a comer alimentos fermentados, ¡ya no tenía que tomar antihistamínicos y finalmente podía respirar!

 

WK: ¿Por qué mejoraron mis alergias con los alimentos fermentados?

Claudia: Cuando comencé a prestar más atención a lo que comía y evité todos los alimentos procesados, mejoré el funcionamiento general de mi sistema. Comencé a comer más naturalmente y también incorporé alimentos fermentados regularmente. Cuando me duele la garganta o me siento mal, tomo la salmuera del chucrut y me ayuda. No necesito tomar medicamentos para el dolor o antiinflamatorios.

 

WK: ¿En quién te inspiras y cómo aprendste el arte de la fermentación?

Claudia: ¡Libros, libros y más libros en línea! Mi experimentación en casa también ayudó, eventualmente estaba tan entusiasmada con el arte de la fermentación que tomé un curso mientras estaba en la Conferencia Weston A. Price en Londres hace unos años. Sandor Katz me inspira, me encanta su filosofía. El conocimiento que comparte es increíble y le encanta enseñar a otros cómo recuperarse. Tengo todos sus libros y sigo todas sus entrevistas.

 

WK: ¿Tu libro de fermentación favorito?

Claudia: Realmente disfruto de dos libros, que recomiendo a cualquiera que esté interesado en aprender por qué la comida juega un papel tan importante en nuestras vidas. Una se llama Dieta Gut y Psicología, o dieta GAPS por el Dr. Natascha Campbell-McBride. Ella escribe sobre el intestino y explica cómo se daña. Ella también habla sobre cómo podemos repararlo.

 

El segundo libro se llama “Brain Maker: El poder de los microbios intestinales para sanar y proteger su cerebro – para la vida” por el Dr. David Perlmutter. Habla más profundamente acerca de las bacterias y es bastante fascinante.

 

WK:  ¿Qué tipos de alimentos y bebidas fermentas regularmente?

Claudia: Tomo kéfir de leche todos los días. También tengo chucrut en mi refrigerador aunque a veces me olvido de comerlo. Además tenemos jalapeños en escabeche, que es un chile típico de México, ¡son deliciosos!

 

WK: ¿Qué fue lo más extraño que experimentaste en tu viaje de fermentación?

Claudia: La fermentación me sorprendió, en un momento, no disfruté comiendo coliflor, pero cuando la fermenté con ajo y cebolla, estaba tan deliciosa que no podía dejar de comerla.

 

WK: ¿Alguna vez has cometido errores durante la fermentación?

Claudia: ¡Uy, muchos! Una vez hice kéfir de agua para un taller que estaba enseñando, de antemano. Agregué fruta fresca y madura durante la segunda fermentación, y cuando abrí la botella, todo se disparó como una fuente. ¡No quedaba nada para que mis alumnos probaran!

 

Hace tiempo, traje jícama fermentada de México a Suiza a escondidas. Este es un tubérculo típico de México, que no puedes comprar en Europa. Lo preparé en México y comenzó a fermentar en mi lindo frasco, luego se echó a perder en mi maleta. La maleta se cayó cuando estábamos de vuelta en casa, y todo el frasco se rompió en muchos pedacitos pequeños. Tengo muchos más accidentes de fermentación interesantes. ¡Todo es parte de la experiencia!

 

WK: ¿De qué se trata el projecto de Encurtidos Caseros?

Claudia: Mi objetivo es compartir el amor por los alimentos fermentados y promover un estilo de vida saludable en general. Creo que los alimentos fermentados pueden mejorar nuestra salud y bienestar general. Es un proceso barato y muy fácil de hacer. Si todos comieran alimentos fermentados regularmente, ¡creo que todos estaríamos más saludables!


 

Y ahí lo tienes! Suscríbete al Newsletter para ser la primera en enterarte del próximo Curso Interactivo en Línea de Encurtidos Caseros.