¿Qué es el biohacking y cómo puedes empezar?

¿Qué es el biohacking y cómo puedes empezar?

 

Dave Asprey, uno de los iniciadores del biohacking, lo define así:

“El biohacking es el arte y la ciencia de cambiar el entorno a tu alrededor y dentro de ti, para que tengas más control sobre tu propia biología”. La idea es que hackeando nuestra biología, podemos optimizar el potencial que tiene nuestro cuerpo y así convertirnos en la “mejor versión de nosotros mismos”.

 

Asprey se considera el padre del biohacking, pero hay muchas personas más que hoy en día están experimentando con su biología.  Dave Asprey hace docenas de cosas en biohacking, hasta terapia con células madre. Pero en realidad para hackear nuestra biología no necesitamos ir a extremos.

 

En mi vida me he enfrentado en 2 ocasiones problemas de salud serios. Como soy muy curiosa y busco tener el control de mi salud, la primera pregunta que me hago es, ¿cuál es la alternativa a la medicina?.

 

No me refiero a rechazar la medicina, pero muchas veces la respuesta se encuentra a tu alcance. En ocasiones, si no es posible evitar el medicamento, al menos puedes ayudar a que los efectos secundarios sean menores o apoyar a tu cuerpo a sanar más rápido.

 

Yo tuve una enfermedad de la tiroides hace un par de años. Al principio me resistí al medicamento, pero después de hablar con varios doctores y leer sobre los peligros de las opciones que tenía, decidí aceptar que el medicamento era la mejor opción para mí en ese momento.

 

Seguí buscando opciones alternativas al medicamento. Encontré algunas, pero al final decidí aceptar el consejo de mis doctores, y empecé a tomarlo. Al principio estuve muy triste porque yo cuido mi alimentación y mi salud, y no entendía cómo pude enfermarme.

 

Cuando me di cuenta de que el estrés jugó un rol muy importante en esa enfermedad, decidí no darme por vencida y hacer lo que estuviera en mi poder para ayudar a mi cuerpo a sanar.

 

Hice muchos cambios en mi vida y, como Dave lo dice, intenté optimizar mi cuerpo con pequeñas acciones y poco a poco, para tratar de ser la mejor versión de mí misma.

 

Aquí te cuento lo que cambié, intensifiqué y también hasta lo que dejé de hacer:

  • Para empezar, comencé a meditar más seguido. De hecho, no soy la mejor meditando, así que la alternativa es que hago visualizaciones guiadas o meditaciones guiadas. Eso me ayuda mucho.

 

  • Ejercicio, spa y agua fría. Ir al spa es mi recompensa (cuando está abierto) después de hacer ejercicio. Es un momento para mí en donde no hay distracciones, solo estoy yo con mis pensamientos. La alternativa es caminar y después meterme al lago que está cerca de mi casa o darme un regaderazo con agua fría.

 

  • También hice un análisis de lo que comía, pues es tan importante como el medicamento. Lei qué era bueno y qué no, para este tipo de enfermedades. Dejé el gluten por un tiempo, y la verdad vi una gran diferencia en mi organismo.

 

  • Mi mentalidad cambió, me di permiso de escuchar a mi cuerpo y darle descanso cuando me lo pedía. Esto fue algo que nunca me permití desde que empecé a ser mamá. Pero ahora si por alguna razón no dormí bien, me di la oportunidad de tomar una siesta o simplemente descansar.

 

  • Gratitud: se habla tanto de este término que muchas veces no lo tomamos en serio. Siempre he sido agradecida con lo que tengo y con lo que he logrado. Pero la gratitud que más deberíamos practicar es aquella en la que nos preguntamos porqué estamos agradecidas por X ó Y cosa.

 

  • Cuando es de noche, intento atenuar las luces de la casa y también uso lentes que bloquean la luz azul. A mi teléfono le pongo en modo obscuro o modo nocturno, y muchas veces trato de dejar los aparatos electrónicos 2 horas antes de irme a dormir. No siempre es posible, porque me encanta la tecnología y aprender, y muchas veces los momentos que tengo para aprender son en la noche.

 

  • Empecé a usar un anillo inteligente, que es similar a un reloj inteligente, pero más pequeño. Analizo mis horas de sueño profundo, mi variabilidad del corazón, mi temperatura corporal cuando duermo. Al despertarme decido si hago actividades más o menos intensas dependiendo de cómo dormí durante la noche.

 

 

  • Escribo en un diario mis emociones, eso me ayuda a aprender de mis pensamientos y muchas veces encuentro soluciones a mis dilemas en esas páginas. Es como magia!

 

  • Y por último, trato de rodearme de gente que me hace sentir bien, de gente que me motiva a ser mejor, y de gente que me enseña a mantener mis pies en la tierra y a compartir.

 

El biohacking no tiene que ser caro o complicado para ayudarte a cambiar cómo te sientes. Empezar con hackeos básicos como tu dieta, meditación para bajar los niveles de estrés, o disminuir la exposición a la luz azul para dormir mejor, puedes comenzar a ver cambios cada día.

 

¿Te parece interesante esta información, o crees que le puede ayudar a alguien? ¡Compártela en Facebook!

Alivia tus cólicos: alimentación para el ciclo menstrual

Alivia tus cólicos: alimentación para el ciclo menstrual

¿Sabías que puedes terminar con los síntomas molestos del ciclo menstrual cambiando tu alimentación?

 

Siguiendo con mi plan para esta cuarentena sobre aprender cosas nuevas y alimentar mejor mi mente, quiero contarte que he estado leyendo el libro de Alisa Vitti “In the Flo”, me gustó tanto que lo tengo en audio y en copia física.

 

Yo había escuchado de la dieta de semillas, en la que unos días debes comer semillas de lino (o linaza) y semillas de calabaza; y otros días ajonjolí y semillas de girasol. Esto ayuda a balancear la producción de las hormonas femeninas, progesterona y estrógeno de forma natural.

 

En cambio, lo que Alisa Vitti sugiere en el libro es impresionante. Primero escuché un podcast donde la entrevistaron. Me dio curiosidad y busqué más información sobre ella.

 

¡He aprendido tanto sobre los pormenores de mi propio cuerpo!

¿Cómo es que nadie me habló de esto antes?

 

Ella ofrece una solución de 4 semanas para manejar tu energía y tiempo de acuerdo a tu bioquímica femenina. Trabajando con cada fase de tu ciclo menstrual, apoyarás a tus hormonas, desbloquearás el pico de creatividad y productividad, y evitarás el cansancio.

 

El primer libro de Alisa se llama WomanCode. En él, ella explica que dentro de cada fase menstrual las hormonas de las mujeres cambian, lo que provoca que los niveles de energía y las necesidades dietéticas también cambien.

 

¿Qué es el ritmo infradiano?

 

Alisa explica que las mujeres tenemos un ritmo infradiano, que dura alrededor de 28 días más o menos y que conocemos normalmente como ciclo menstrual.

 

De acuerdo con Alisa Vitti, existen 4 fases del ciclo menstrual:

 

  • Folicular: Empieza justo después de la menstruación y dura de 7 a 10 días
  • Ovulatoria: dura 3 a 4 días
  • Lútea: de 10 a 14 días
  • Menstruación: de 3 a 7 días

 

Durante la fase lútea, por ejemplo, Alisa recomienda que comas verduras asadas para evitar el aumento de los antojos de azúcar, y que aumentes tu consumo de verduras verdes para evitar la inflamación. También dice que el ejercicio durante la fase lútea debería ser menos intenso, por ejemplo hacer yoga suave o pesas ligeras.

 

Aquí abajo puedes ver una tabla que preparé para que veas las fases y lo que deberías hacer respecto a dieta y a ejercicio. No es una tabla exhaustiva, pero es un comienzo.

 

fases del ciclo menstrual alisa vitti spm sindrome premenstrual fermentos encurtidos fermentados salud mujer cuarentena blog

 

 

Lo importante de cada fase es saber cuáles son las necesidades de nuestro cuerpo,
cuándo podemos esperar más de él,
y cuándo debemos tomar una pausa sin culparnos por sentir menos energía en esos días.

 

Alisa ha hecho muchas investigaciones y cita aún más estudios en su libro. Explica cómo el patrón hormonal masculino sigue el ritmo circadiano (de 24 horas), y las mujeres seguimos el ritmo infradiano. Esto quiere decir que las mujeres tenemos un metabolismo dinámico.

 

Una de las cosas que encontré interesante fue que la mayoría de los estudios que se realizan para las dietas como la cetogénica, o cierto tipo de ejercicios, como los de alta intensidad, se llevan a cabo principalmente en hombres, y en una minoría de mujeres (que por lo general no se encuentran en años reproductivos).

 

La razón es que es más fácil hacer estudios en personas que llevan un ritmo biológico de 24 horas (ritmo circadiano) en lugar de un ritmo de 28 días. Entonces, ¿cómo podemos saber si esos ejercicios y dietas también funcionan en mujeres que llevan el ritmo infradiano?

 

¡No lo sabemos!

 

Alisa también habla de por qué muchas mujeres que intentan perder peso, o llevar una dieta y no les funciona. De cómo nos culpabilizamos por no poder hacer ejercicio todos los días así como los hombres lo pueden hacer. O cómo nos castigamos si no podemos mantener una rutina matinal de levantarnos a las 5am todos los días del año para ser “más productivas” (lo que sea que eso signifique).

 

El ritmo infradiano afecta nuestro metabolismo: algunas veces es más lento y necesitamos menos calorías, alimentos crudos, quizás hasta ayuno intermitente. Otras veces nuestro metabolismo es más rápido y necesitamos más calorías, comer más, y más carbohidratos lentos o complejos.

 

Alisa considera que sufrir el síndrome premenstrual (SPM) no es normal y que nuestro cuerpo está diseñado para funcionar sin síntomas ni cólicos. Para Alisa el SPM, significa que tienes un desequilibrio hormonal, y que puedes evitarlo si comes suficiente de la comida adecuada.

 

Cambiar tu alimentación de acuerdo a las fases de tu ciclo menstrual ayuda a metabolizar las hormonas femeninas y tener un balance saludable entre ellas. Uno de los ejemplos de los que Alisa habla es que consumimos demasiado Omega 6 (en aceites y comida procesada). Esto puede provocarte más contracciones uterinas (cólicos). Ella es de la opinión que si cambias lo que comes, cambias tu experiencia.   

 

Los consejos generales de Alisa Vitti para aliviar las molestias del ciclo menstrual son:

 

  • Escucha a tu cuerpo y responde a sus necesidades.
  • Empieza a modificar qué comes y cuándo, dependiendo de la fase en que te encuentres:
    • Comer encurtidos fermentados como el kimchi y el chucrut para fortalecer tu microbiota intestinal
    • Evitar el consumo de grandes cantidades de azúcar.
    • Eliminar los lácteos (ella los ve como la causa principal del síndrome poliquístico de ovario, el acné y la endometriosis)
  • Adapta tu ejercicio a tu ciclo menstrual.

 

¿Crees que esta información puede servirle a otra mujer ocupada? ¡Comparte este post en Facebook!

 

 

fases del ciclo menstrual alisa vitti spm sindrome premenstrual fermentos encurtidos fermentados salud mujer cuarentena blog

 

Algunas entradas de este blog contienen enlaces afiliados.
Con tus compras ayudas a mantener vivo este proyecto.
¡Gracias por tu apoyo!

Beneficios de bañarse con agua fría para el sistema inmunológico

Beneficios de bañarse con agua fría para el sistema inmunológico

 

 

Como parte de mis estrategias para pasar la cuarentena de forma más llevadera, me decidí a aprovechar que no hay nadie en el lago que está cerca de mi casa para darme un chapuzón en el agua fría.

 

No creas que el encierro ya me hizo perder la razón, la verdad es que bañarse con agua fría tiene muchos beneficios para el sistema inmunológico.

 

Como te he platicado antes, comencé a investigar sobre las maneras naturales de fortalecer el sistema inmunológico a raíz de las alergias tan terribles que sufrí y por las cuales llegué a perder el oído por un tiempo.

 

Entre mis investigaciones descubrí el biohacking, una serie de prácticas para la gestión de tu propia biología corporal, que incluyen técnicas médicas y nutricionales para ampliar tus capacidades físicas y mentales.

 

Entre las técnicas de biohacking está precisamente el bañarse con agua fría. Pero para empezar hay que aclarar que el agua debe tener temperaturas por debajo de los 21ºC. Incluso hay gente que nada en agua casi congelada. 

 

Beneficios de bañarse con agua fría:

 

  • Despeja la mente y el cuerpo, activando tu capacidad de concentración y facilitando la recuperación de energía corporal.

 

  • Ayuda a la limpieza y eliminación de impurezas porque se genera una mayor circulación de glóbulos rojos, que a su vez, transportan una mayor cantidad de glóbulos blancos, los cuales actúan como mecanismo de defensa del organismo.

 

  • Produce una respuesta del sistema nervioso parasimpático, responsable del sistema respiratorio.

 

  • Cuando llega la respiración calmada y profunda, sentirás un equilibrio físico y mental que se extiende a lo largo de todo el día.

 

  • Estimula la producción de una hormona llamada noradrenalina, que está directamente relacionada con los estados de alerta y vigilia, la regulación del sueño, el nivel de conciencia, la motivación, el aprendizaje y el humor, entre otras funciones.

 

  • Mejora tu rendimiento físico.

 

Estos beneficios hacen que bañarse con agua fría de manera terapéutica sea cada vez más común, mediante métodos de hidroterapia que pueden incluir, además de duchas frías,  baños en tinas, bañeras con hidromasajes, jacuzzis o programas de ejercicio en albercas.

 

Para empezar con este método, debes tomar en cuenta que si estás acostumbrada a ducharte con agua tibia o caliente, es mejor tratar de adaptarse poco a poco, a lo largo de al menos 2 semanas, hasta que ya toleres la temperatura del agua.

 

Conforme pase el tiempo, tu cuerpo se irá acostumbrando y podrás aumentar la duración y cantidad de duchas de agua fría que realizas a la semana. 

 

El Método Wim Hof: salud en el agua fría

 

Uno de los biohackers más famosos es Wim Hof, un holandés al que le apodan Iceman (el hombre de hielo) por su capacidad para resistir a temperaturas extremadamente bajas.

 

Wim Hof ha desarrollado un método con el que tiene la capacidad para controlar su sistema nervioso autónomo y la respuesta inmune de su organismo. Esto ha despertado interés en el mundo científico. 

 

Su método le ha permitido estar sumergido en agua helada durante horas sin que su temperatura corporal cambie, o correr una maratón por el desierto sin tomar agua.

 

¿En qué consiste el Método Wim Hof?

 

El Método Wim Hof combina técnicas específicas de respiración, la exposición al frío extremo, técnicas de meditación y ejercicios físicos. Se basa en 3 prácticas:

 

  • La terapia con frío.

 

  • La respiración. Su sistema de respiración consciente aumenta los niveles de oxígeno en sangre, proporcionando más energía, niveles de estrés menores, y un incremento de la respuesta inmune a los patógenos.

 

  • Compromiso. Constituye la base de las otras 2 prácticas, porque ambas requieren paciencia y dedicación.

 

Wim Hof y sus entrenadores certificados afirman que cualquiera puede llevar a cabo el método debido a su sencillez y así recuperar el enorme poder interior que los humanos hemos olvidado debido a la desconexión que tenemos con nosotros mismos y nuestro interior.

 

Comprobación científica del Método Wim Hof

 

En 2011 la Radboud University Medical Centre en Nijmegen en Holanda puso a prueba a Wim Hof. Para ello le administraron endotoxina, una bacteria que hace reaccionar al sistema inmunológico provocando síntomas gripales como fiebre, dolor de cabeza o escalofríos.

 

Sin embargo, llevando a cabo sus técnicas de respiración y meditación, Hof aumentó por sí mismo la presencia de la noradrenalina (la hormona que te mencioné al principio). 

 

La respuesta inmune del cuerpo de Wim Hof se redujo en un 50% respecto a otros pacientes, y el creador del método no sufrió ningún síntoma a consecuencia de la endotoxina.

 

Tres años más tarde, para ver si era una capacidad que únicamente tenía Hof, o algo que otras personas que practicasen su método podían repetir, la misma Universidad llevó a cabo un nuevo estudio con 12 voluntarios entrenados por Hof.

 

Todos ellos demostraron la misma capacidad que el creador del método para controlar a conciencia su sistema nervioso autónomo y la respuesta inmune de su organismo.

 

¿Te atreverías a hacer el #wimhofchallenge? ¡Comparte esta infomación en Facebook!

 

 

Con información de:

The National Center for Biotechnology Information 

Kneippe Visite

Universidad de Sevilla

Arthritis.org

WebConsultas.com 

WimHofMethod.com

 

En cuarentena: cómo evitar comer por ansiedad

En cuarentena: cómo evitar comer por ansiedad

 

Platicando con una buena amiga, me confesó que estaba muy preocupada de engordar durante el periodo de aislamiento. Ella es muy consciente de lo que come y también procura hacer ejercicio regularmente. Me sorprendió cuando me dijo que no puede evitar las ganas de comer mucha azúcar, chocolates, pasteles, etc.

 

Entonces le pregunté si tenía algún problema que la preocupara y del que quisiera hablar. Me dijo que no, que lo normal. Todas estamos preocupadas en diferentes grados por la cuarentena y los efectos que está teniendo el COVID-19 en la economía y los sistemas de salud.  Así empezamos a platicar de qué factor nos dispara más las ganas de ir a comer (por ansiedad).

 

En mi experiencia personal, existen 3 factores que me hacen ir a la cocina en busca de algo dulce:

1. Si no he dormido bien

2. Los días cercanos a mi periodo

3. Alguna preocupación que no he identificado

 

¿Por qué te da más hambre cuando duermes mal?

 

Investigando más sobre el tema, me encontré este interesante artículo (en inglés) el autor dice que con menos de 7 horas de sueño, el cuerpo cambia la forma en que libera las hormonas que controlan el apetito:

 

1) La pérdida de sueño cambia el ritmo y la liberación de las hormonas que controlan el apetito.

 

2) Las neuronas del cerebro empiezan a ralentizarse, lo que disminuye los tiempos de reacción, la capacidad de decisión y la capacidad de razonamiento.

 

3) El sistema inmunológico trabaja de manera menos eficiente, haciéndote más susceptible a las enfermedades.

 

4) La hormona del estrés, el cortisol, no sale del cuerpo tan rápido como es típico, por lo que te sientes más estresado, especialmente por la noche.

 

5) El estómago segrega una hormona llamada grelina que le dice al cerebro que tienes hambre. Cuando no duermes bien, la grelina se libera en grandes cantidades y la leptina, hormona de la saciedad, se libera en cantidades más pequeñas. Con los cambios en los niveles de grelina y leptina no sólo se siente más hambre, sino que una vez lleno, el cuerpo no reconoce que es hora de dejar de comer.

 

¿Por qué te da más hambre los días anteriores a tu período?

 

Según un estudio publicado en el International Journal of Eating Disorders, el incremento en el apetito durante el período premenstrual tiene un componente fisiológico. Los cambios en los niveles de las hormonas estrógeno y progesterona provocan el antojo de alimentos ricos en carbohidratos y azúcares antes del período menstrual.

 

El estudio demostró que los altos niveles de progesterona durante la fase premenstrual pueden conducir a la alimentación compulsiva y a la insatisfacción del cuerpo. En otras palabras, es probable que te sientas más insatisfecha con todo justo antes de tu período menstrual. Esta insatisfacción puede desencadenar un apetito mayor al normal.

 

Tanto los azúcares como los almidones hacen que el cuerpo libere serotonina, una sustancia química que aumenta la sensación de bienestar. En estos días, comer con regularidad ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, lo que puede mantener los estados de ánimo estables.

 

¿Por qué te dan ganas de comer por ansiedad?

 

Cuando las preocupaciones y la ansiedad se vuelven excesivas, es probable que tu cuerpo se sienta estresado, aunque tu ni cuenta te des.
Inicialmente, el estrés hace que el apetito disminuya para que el cuerpo pueda lidiar con la situación. Si el estrés no disminuye, se libera otra hormona llamada cortisol. El cortisol aumenta el apetito y puede hacer que alguien coma en exceso.

 

Los altos niveles de cortisol por estrés pueden aumentar los deseos de comer alimentos azucarados o grasos. El estrés también se asocia con el aumento de las hormonas del hambre, lo que también puede contribuir a los antojos de alimentos poco saludables.

 

¿Qué hago para evitar comer por ansiedad?

 

  • Identificar cuáles pensamientos están generando mi estrés.
    • Hablo con alguien o escribo lo que siento en un diario.
    • Si puedo solucionar el problema, escribo los pasos para resolverlo y lo pongo en mi agenda para hacerlo un día determinado.
    • Si no está a mi alcance resolverlo, lo escribo en un papel y lo tiro. No sirve de nada preocuparse por lo que una no puede resolver.
  • Tomar agua o un té: eso calma un poco los antojos, a veces la sed se disfraza de hambre.
  • Dormir: si no he dormido bien, ese día trato de irme más temprano a la cama y hago una visualización o meditación.
  • Me hago un bocadillo con grasa saludable (aguacate por ejemplo), o si preparo algo dulce, no le pongo mucha azúcar.
  • Trato de no comprar galletas o pastelitos empaquetados para que no me entre la tentación de abrirlos y comérmelos todos de un jalón.

 

Cuando de verdad nada de eso me ayuda y aun quiero comer algo azucarado, trato de comer un pedazo de chocolate negro (del que tiene más cacao que azúcar). Además de tener magnesio, es un alimento reconfortante.

Y cuando todo falla, y que como algo rico y nada saludable, lo disfruto al máximo sin culpabilizarme. Y al siguiente día, empiezo otra vez a aplicar mis técnicas.

 

¿Crees que estas técnicas pueden ayudar a alguien a mantener hábitos alimenticios saludables durante la cuarentena? Comparte este artículo en Facebook!

Qué hacer en cuarentena: reinvéntate y fortalece tu salud

Qué hacer en cuarentena: reinvéntate y fortalece tu salud

“Y ahora que tienes algo de tiempo en tus manos, ¿cómo lo empleas?”

 

Desde antes de la cuarentena, a mí me gusta mucho leer, escuchar libros, escuchar podcasts, entrevistas con gente que me inspire. Ayer precisamente estuve escuchando a Melanie Moore, una mujer a quien sigo regularmente porque es positiva y me motiva. Ella nos hizo una pregunta: ahora que el mes de abril comienza, ¿cuál es tu plan para este mes, qué te gustaría lograr?

 

Me di cuenta de que cada mes pasa y, con el trajín de la vida, nunca me hago esa pregunta. Siempre estoy pensando en qué voy a hacer de comer, qué tareas tienen que hacer los niños, que si nos hace falta papel de baño o comida para el perro, etc. Seguramente te suena familiar.

 

Pero si queremos ver el lado positivo de lo que estamos viviendo, podríamos considerarlo como una oportunidad para tomarnos el tiempo de reflexionar. ¿Qué has dejado de lado que podrías empezar a hacer hoy?

 

Una amiga me dijo que por la cuarentena, su compañía le recortó las horas laborales a medio tiempo y que ahora va a empezar a pintar. Otra amiga está aprovechando el tiempo extra para organizarse antes de que nazca su bebé. Un amigo está aprendiendo algo nuevo y quizás después de la cuarentena, cambiará de carrera.

 

También escuché un podcast con Jim Kwik, quien habla mucho de la importancia de aprender constantemente para mantener un cerebro sano y ágil. En su último podcast hace la analogía entre la casita de la oruga y nuestra situación de aislamiento:

 

Cuenta la historia de niño que vió a una oruga y le pidió a su mamá si se la podía quedar. La mamá le dijo sí, siempre y cuando la cuidara bien. Entonces pusieron a la oruga en un frasco con unas hojas para que comiera. La oruga empezó a hacer su capullo y a medida que pasaba el tiempo, su capullo se hizo cada vez más grande.

 

Llegó un momento en que la oruga empezó a intentar salir de su casita; poco a poco con movimientos y empujones. Entonces el niño, que observaba todo fascinado, sintió pena de que la oruga batallara tanto. En eso se le ocurre una idea y va corriendo a buscar unas tijeras para abrirle la casita a la oruga. La oruga sale de su casita, pero ni es una oruga, ni es una mariposa.

 

El niño va corriendo hacia la mamá y le dice todo lo que pasó. La mamá le responde que desafortunadamente esa oruga no será una mariposa. Que para ser una mariposa tiene que batallar, que la lucha es parte del proceso.

 

Nosotros, al igual que la oruga, creemos que ya estamos listos para salir del capullo, cuando quizás se nos está dando una oportunidad para crecer y desarrollarnos para volvernos aún más fuertes. Y mientras estamos dentro de casa, ¿porqué no aprovechar nuestro tiempo para reinventarnos y reforzar nuestras defensas?

 

Si cierras tus ojos y te imaginas en el futuro después

de la cuarentena ¿cómo quieres recordarte?

Cuando te preguntes “qué hice durante la cuarentena”,

¿qué respuesta te gustaría escuchar?

 

En otro podcast que escuché, Tee Major da muchos tips de cómo hacer ejercicio en espacios confinados. Así que si vives en un lugar pequeño, también puedes hacer ejercicio y mantenerte en forma. Pero para mantenerte saludable, no solamente es importante hacer ejercicio y comer saludable, sino también es muy importante alimentar a tus ojos y oídos con mensajes positivos.

 

Presta atención a lo que decides ver en la tele o leer en las redes sociales. Te invito que seas muy selectiva en lo que leas y escuches, y que escojas cosas que te nutran, que te inspiren y que te motiven a prepararte durante esta metamorfosis que todos estamos viviendo. Y que cuando finalmente estemos listos para salir de nuestro capullo, nuestras alas sean fuertes y sanas.

 

En la cuarentena hago esto para reforzar mis defensas:

 

  • Ejercicio en casa, aún en espacios confinados. Movimiento, aún si es solo subir y bajar escaleras.
  • Meditación o visualización, para una salud mental, pues es tan importante como la física.
  • Escribir tus pensamientos en un diario, esto contribuye a la salud mental también.
  • Evitar ver o leer noticias todo el tiempo. Rodearme de mensajes positivos.
  • Comer balanceado, y añadir un poco de chucrut a las comidas.
  • Y para reinventarme, ¡aprendo algo nuevo! Existen muchos enlaces, aquí uno de ellos: udemy.

 

¿Qué estás haciendo para reinventarte y reforzar tus defensas? ¡Comparte tus estrategias mencionando a Encurtidos Caseros en Instagram o en Facebook!

El sistema digestivo: ¿tu segundo cerebro?

El sistema digestivo: ¿tu segundo cerebro?

¿Sabías que tu sistema digestivo es tu segundo cerebro? Cuando te enfrentas a una situación incómoda, seguro sientes un vacío en el estómago, te sudan las manos y hasta pierdes el apetito. ¿Te has preguntado por qué te pasa eso? Todo tiene una explicación científica. 

Existe una relación directa entre el cerebro, el sistema digestivo y las emociones. Resulta que nuestro aparato digestivo no sólo se ocupa de procesar los alimentos que ingerimos, sino que también cumple otras funciones. Éste posee su propio sistema nervioso (llamado sistema nervioso entérico) que contiene alrededor de 100 millones de neuronas, lo que le permite funcionar de forma autónoma hasta cierto punto. Impresionante, ¿verdad?

Cuando la ciencia descubrió estas funciones del sistema digestivo, se le empezó a conocer como el “segundo cerebro”. Lo más interesante de este peculiar descubrimiento es la conexión entre el aparato digestivo y las emociones.

La relación entre las emociones y el intestino 

El sistema nervioso central se comunica con el sistema nervioso entérico, es decir, el que pertenece al aparato digestivo. Ahora todo tiene sentido: las mariposas en el estómago, perder el apetito cuando sentimos ansiedad, nervios, tristeza. ¡Ésta es la razón de por qué nuestras emociones se reflejan en nuestro estómago!

Esto no termina aquí. Resulta que alrededor del 90% de la serotonina de nuestro cuerpo se produce en el intestino. La serotonina es una sustancia química que, entre otras funciones, se encarga de controlar nuestras emociones y nuestro estado de ánimo. 

Cuando tenemos mucho estrés, el nivel de serotonina en nuestro cuerpo disminuye, y las consecuencias de esto se reflejan en el sistema digestivo. Si alguna vez has sufrido de problemas estomacales, vigila tu nivel de estrés pues ésta puede ser una de sus causas. 

La importancia de cuidar la flora intestinal

La alimentación saludable permite que el sistema inmune funcione adecuadamente, lo cual es esencial para prevenir enfermedades. 

En tu intestino habitan un conjunto de microorganismos llamados microbiota o flora intestinal. Estos microorganismos tienen la capacidad de regular el funcionamiento del sistema inmune. 

Esto sucede porque alrededor del 70-80% del sistema inmune habita en el intestino.  La microbiotica funciona como una barrera que protege a tu cuerpo de enfermedades. Estos microorganismos no sólo conviven con las células del sistema inmunológico, sino que también colaboran con ellas para evitar que agentes causantes de enfermedades entren en tu organismo.

La microbiotica también tiene una función metabólica. Contribuyen con el funcionamiento de las enzimas digestivas, las cuales se encargan de procesar los alimentos que consumes para que tu cuerpo pueda aprovechar mejor las vitaminales y minerales contenidos en esos alimentos.

Por esta razón, es muy importante que cuides tu flora intestinal, pues una microbiota equilibrada ayudará a que ésta cumpla sus funciones de protección y que tu cuerpo se beneficie de ello.

El primer paso para cuidar tu microbiota es llevar una alimentación saludable. ¡Qué preocupante es cuando uno de nuestros hijos se enferma! Por eso cuando entendí este tema, empecé a enseñarles la importancia de cuidar la flora intestinal implementando la alimentación saludable en nuestra vida diaria. 

Alimentos que benefician la flora intestinal

Las bacterias que forman nuestra flora intestinal se alimentan de lo que comemos. Por eso, para que funcionen correctamente y puedas prevenir enfermedades como la colitis ulcerosa y la diabetes, debes llevar una dieta saludable.

Con tanta comida procesada que se comercializa allá afuera, es difícil vigilar qué comen nuestros hijos cuándo no están cerca de nosotros, pero hoy te compartiré algunas ideas de alimentos que puedes incorporar en su dieta y que de seguro les encantará:

  • La fibra: los alimentos integrales como el arroz, las frutas y verduras son ricos en fibra. Esta sustancia alimenta directamente a estos microorganismos, lo que aumentará la diversidad de éstas bacterias en nuestro organismo y como resultado, nuestra flora intestinal funcionará adecuadamente.
  • Los prebióticos: es una sustancia que se encuentra en algunos alimentos y que estimula el crecimiento de los microorganismos intestinales. Sazona o complementa tus comidas con ajos y cebollas encurtidas, las cuales son fuentes ricas en prebióticos y que a su vez te permitirá incluir encurtidos en la alimentación de tu familia. Además, ¡son muy fáciles de preparar!
  • Los probióticos: para añadir más microorganismos vivos, diversificar nuestra flora intestinal y fortalecer la salud de nuestro sistema digestivo, debemos consumir alimentos ricos en probióticos, como el yogur. Algunos de estos alimentos son:
    • El chucrut: es un producto que se elabora mediante la fermentación de las hojas del repollo o de la col, y contiene vitaminas A, B, C y E. Si quieres aprender a prepararlo, échale un vistazo a nuestra receta, ¡te encantará!
    • El kéfir: es un yogur búlgaro, similar al yogur natural, pero contiene una mayor cantidad de bacterias beneficiosas para nuestro organismo. El kéfir son el conjunto de bacterias que forman unos gránulos y que, junto a la leche de cabra o vaca, componen esta bebida. Un artículo publicado en el Nuevo Herald señala que este alimento es ideal para tratar problemas digestivos.
    • La kombucha: es una bebida que se prepara fermentando el té verde, negro o blanco junto con el azúcar. Al fermentarse junto con el azúcar, la mayor parte de ésta se convierte en ácidos orgánicos, lo que la hace una bebida baja en glucemia. Además, contiene vitamina B y ácidos beneficiosos para la salud.
    • El tempeh: si quieres preparar un dulce saludable y alto en proteínas, prueba el tempeh. Se elabora a partir de los granos de sojas fermentados y su sabor es similar a las nueces. Entre sus beneficios encontramos que ayuda a prevenir las infecciones intestinales y disminuir el riesgo de enfermedades coronarias. 

Es posible tu familia se resista a consumir alimentos saludables, a mí también me pasó. Por eso te recomiendo que incorpores progresivamente alimentos saludables en su dieta y que a su vez disfruten comer. Los hábitos saludables se instauran con pequeñas acciones diarias, así que empieza probando alguna de estas deliciosas recetas que fortalecerán su “segundo cerebro”.

Realiza una de nuestras recetas saludables. Puedes empezar por el chucrut. Inscríbete al Newsletter para que recibas en tu correo mi lista de 5 pasos para preparar chucrut muy fácilmente. Luego compártenos tu experiencia en Facebook o Instragram.