Cuando era adolescente hubo un tiempo en donde me gustaba escribir un diario. Me imagino que lo habré visto en alguna película americana y de ahi me inspiré. Hoy en día aun hago journaling, pero lo aprovecho de manera muy diferente.

 

Para empezar, mi diario me ha servido de terapia en momentos difíciles. Escribo mis emociones en él, y al escribirlas, siento un alivio y al mismo tiempo las cosas se relativizan un poco.

 

Este tipo de escritura se llama escritura expresiva. De hecho, no soy la única en pensarlo así, en este estudio de la universidad de Harvard dice que el proceso de escritura puede permitirnos a aprender a regular mejor nuestras emociones.

 

También es posible escribir sobre algo que fomente un proceso intelectual – el acto de construir una historia sobre un evento traumático – que ayude a liberarte del interminable ciclo mental de la melancolía.

 

Algunos beneficios de la escritura expresiva son:

 

  • Reduce del estrés

 

  • Mejora tu sistema inmunológico

 

 

  • Mejora tu estado de ánimo

 

  • Te fortalece emocionalmente

 

Otra manera de practicar el journaling es cuando escribes a diario en cuanto te despiertas. Julia Cameron, autora del libro “El camino del artista”, promueve las “páginas matutinas”, una práctica en donde escribes 3 páginas en cuanto te despiertas.

 

Las páginas matutinas provocan pensamientos, aclaran, confortan, seducen, dan prioridad y sincronizan el día en cuestión. Y al mismo tiempo da espacio a la creatividad el resto del día.

 

Y por último, el diario también puede servir para escribir tus metas, para llevar un control de lo que haces a diario y te puede ayudar a mejorar la vida en general. Al escribir tus metas, le confirmas al universo y a tí misma que estás comprometida a hacer lo necesario para alcanzarlas.

 

No existe solo una manera de llevar un diario o practicar el journaling. Todas somos diferentes y cada una tiene diferentes preferencias y necesidades. A mí en lo personal me ha ayudado mucho, especialmente en momentos difíciles, pero también en momentos en los que tengo que tomar una decisión importante.

 

Tips para empezar con el journaling

 

  • Para empezar, no necesitas invertir en muchos materiales, puedes iniciar con sólo un cuaderno y una pluma y darle soltura a tu creatividad.

 

  • Hazte preguntas. Puedes empezar con preguntas básicas: “¿cómo me siento?, ¿qué aprendí hoy?, ¿qué puedo mejorar?” Luego puedes hacerte preguntas mucho más específicas como “¿qué hice un día como hoy pero hace un año atrás?”.

 

  • No sólo te limites a escribir. Puedes crear diseños, agregas stickers, escribir poemas o pegar recortes de tu revista favorita. Recuerda que tu bullet journal es un espacio privado que puedes personalizar como quieras.

 

  • Crea listas. Puedes hacer listas para organizar distintas áreas de tu vida y expresar tu creatividad. Puedes hacer una lista para organizar tus metas, tus recetas favoritas, tu lista de libros por leer y hasta puedes hacer seguimiento de tus finanzas.

 

  • Llévalo a todas partes. Nunca sabes cuándo puedas tener una idea brillante, o cuándo necesites agregar un recordatorio. Por eso debes llevarlo siempre contigo, así podrás liberar tu mente de pensamientos y cosas que tienes que recordar.

 

 

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Fuentes: Bustle, Intermountain Healthcare y Planning Mindfully

 

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